Me pregunto, casi con la certeza de tener una de las respuestas posibles entre mis manos, cómo es posible avanzar, crecer, compartir e incoporar a la vida elementos, criterios, aprendizajes, sino se tiene identidad.
Si uno no sabe quien es, desde dónde puede construir hacia adelante?.
La identidad tiene que ver con el pasado, pero también con el futuro, saber de donde venimos nos permite definir hacia donde vamos, y si es necesario aplicar ajustes, hacerlo, pero partiendo de una historia que nos hace SER quienes somos.
Esta introducción aplica a un sin fin de temas que pueden seguir. Podría aplicar a mi historia y decir que siendo hijos de desaparecidos, se quien soy, de donde vengo y que esa historia me marcó a fuego en una variada y amplia cantidad de aspectos de mi vida.
Podría aplicarlo a el caso de los Hermanos Felipe y Marcela que pospusieron 10 años una acción que les permita saber realmente quienes son. Cómo pudieron vivir 10 años con ese grado de incertidumbre?. Lo que se busca, o al menos me interesa a mí que se busque es la verdad. No me interesa suponer que sean hijos de desaparecidos si es que no lo son, pero si lo son toda la socidad tiene derecho a saber de donde los substrajeron, en que contexto, quienes fueron los responsables de tal atrocidad. Sólo la verdad nos permite pensar en justicia.
Y si no lo son, darles a ellos la posibilidad de la tranquilidad de consciencia y la posibilidad de cerrar una historia tan dura y dolorosa para seguir creciendo, construyendo.
Todo ese análisis hubiera sido posible con mi introducción, pero no, la misma no tenía ese sentido histórico, casi revisionista. La implicancia era mucho más mundana, pero no menos comprometida con la verdad.
Mi reflexión apunta a nuestra querida Selección de Fútbol Nacional, y la reflexión parte del siguiente supuesto "Es un problema de Identidad".
Yo veo a las demás selecciones y tienen una identidad marcada, y no quiero decir que son mejores o peores unas que otras (aunque tengo mis preferencias) pero se sabe a lo que juegan.
Brasil es el tiki tiki, siempre de buen pie, que aveces arriesga en el medio y genera contrataques que le duelen, con laterales que tienen el mismo compromiso con el ataque que con la defensa.
Italia, aguerrida, es casi una decena de personas dispuestas a dejar algo más que las piernas y el cuerpo en el campo de batalla, para salir rápido de contrataque.
Inglaterra, con laterales que pasan al ataque como rayos, abusan de los centros que llueven cual meteoritos en el área contraria, buscando cabezasos definidores, con buenos ejecutantes de pelotass paradas.
Japón, juega a darle un buen trato a la pelota, muy esquemático y ordenado, nadie fuera de lugar con una voluntad contagiosa en la marca, debiendo pasar en los 110 metros una y otra vez a delanteros, mediocampistas y defensores.
Colombia es un equipo con buen pie, lujoso quizás hasta la intrascendecia, con muy poco orden y vocación por el esfuerzo colectivo. Un equipo que puede hacer 4 goles, que le pueden dar una abultada diferencia o no alcanzar para ganar un partido.
Y Argentina....qué? No se sabe. Desde hace 15 años es un conjunto con más individualidades que ningun otro seleccionado, pero que colectivamnete no tienen sinergia.
Tenemos al mejor jugador del mundo y no explota.
Inventamos los stopper y el líbero con los volantes carrileros, que fueron sucedidos por la línea de 4, que luego se reemplazó por un esquema donde llegamos a defender y atacra con la misma cantidad de jugadores, un total de 5, pasando por la línea de tres en zona, con doble mediocampisyta central, con tres cincos, con enganche clásico, sin enganche, con volante suelto por todo el frente de ataque, con tres delanteros, con dos 9 de área, sin poder jugar con dos nueves de área, con laterales volantes, con volantes laterales. Lo único que hemos mantenido, creo que por reglamento, es el arquero fijo en el área.
En definitiva NO SABEMOS A QUE JUGAMOS.
Y no sabemos a qué jugamos porque no sabemos quienes somos.
En mis 36 años lo que vi que se repetía con mayor frecuencia en le fútbol nacional (esencia de un seleccionado de un país) es un equipo con línea de 4 en el fondo, 3 en el medio, un volante creativo y dos delanteros (uno por fuera y otro por dentro). Simple, sencillo de entender, fácil de administrar, con el 10 que lleva la diez y juega de 10, ni libre, ni flotante, ni resigando, NI, siendo 10, metiendo un cambio de frente, una cortada, haciendo la pausa, volviendo a empezar, acelerando de 3/4 de cancha en adelante, algo lujoso, con dos o tres caños por partido.
El 9 yendo a buscar los centros al punto de penal o pivoteando de espaldas para la llegada de los volantes. Los volantes con gran capcidad de recuperación el medio y vértice del trianulo entre el 9, el win por afuera (izquiero o derecho) o con el 10 o con el 5, según el momento del juego.
Los latereles se proyectan, pero sin perder de vista su principal función que es la defensa, los centrales solo pisan el área visitante en las pelotas paradas y vuelven rápido. Achican cuando defienden? sí, algunas veces, no siempre, no por definición, sino por táctica, cuando conviene.
El 5 era la balanza en el medio, no tenía que ser Maradona O Messi, tenía que ser 5. Recuperar todo lo posible y darla redonda al que sabe (el 10) o a los volantes para que empiecen con la triangulación (Pero el eje siempre estaba en la recuperación). No se esperaba que metiera el culo en la linea de 4, porque era el primero que decia salimos, la línea de 4 era de 4. Los centrales altos eran los estandartes del despeje de cabeza en las áreas propias y el temor en las ajenas.
Si los que leen esto se sienten identificados, es porque existe una identidad genética ocnstitutiva que nos define y que hemos ido perdiendo, en pos de la táctica, la tecnología y el modernismo. Bajo excusas como que los técnicos tienen que hablar el idioma de sus dirigidos, saber jugar a la play y escuchar cumbia, hemos ido desnaturalizando nuestra esencia.
La última selección que recuerdo que respetó esta identidad es la que ganó la Copa América del 93 y que se vió truncada camina a la copa mundial en el 94.
Dejemos de vivir del pasado y recuperemos nuestra identidad futbolística, lo que nos hizo ser reconocidos a nivel mundial. Lo que nos permite trascender las fronteras y ocupar las principales plazas de los mejores equipos del mundo con nuestros futbolistas.
Le propongo al seleccionador argentino que vayamos a los potreros y veamos como se paran los equipos y traslademos eso a la selección, asi de simple, asi de complejo. RESPETEMOS NUESTRA IDENTIDAD.
Por qué un blog? Por qué este blog?
Este espacio fue pensado como una catarsis, un lugar donde volcar experiencias de vida, pensamientos, miradas críticas sobre la realidad. Es un ensayo de apertura en donde los filtros los ponen los lectores. Es un grito desesperado hacia el todo, desde la nada. Existirán temas de interés general que impliquen debate y otros que no merezcan un mísero comentario. Lo importante es que todos se sientan libres de expresarse, como yo. El Tano Gabino es la imagen que me quedó de mi viejo, con su manto y con mi mirada los invito a navegar, con el solo objeto de contribuir a la confusión mundial.
lunes, 18 de julio de 2011
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