Por qué un blog? Por qué este blog?

Este espacio fue pensado como una catarsis, un lugar donde volcar experiencias de vida, pensamientos, miradas críticas sobre la realidad. Es un ensayo de apertura en donde los filtros los ponen los lectores. Es un grito desesperado hacia el todo, desde la nada. Existirán temas de interés general que impliquen debate y otros que no merezcan un mísero comentario. Lo importante es que todos se sientan libres de expresarse, como yo. El Tano Gabino es la imagen que me quedó de mi viejo, con su manto y con mi mirada los invito a navegar, con el solo objeto de contribuir a la confusión mundial.

viernes, 25 de junio de 2010

El rincón del Tano Gabino: Vicente Nario

El rincón del Tano Gabino: Vicente Nario

Planeta Pelota

En estos días de fervor mundialista he escuchado en todos los medios, he leído en todas las revistas y periódicos, he participado de decenas de charlas en donde el tema MUNDIAL es el centro de la problemática de estos días y, saben qué, ME ENCANTA.

Soy un fanático del fútbol, lo juego desde los 4 años, cuando participaba de la categoría "mosquito" en el Club Español de Villa Gesell.

Mi vida está atrevesada por el fútbol, he hecho amistades, he viajado, he jugado en lugares increíbles, he ganado muchos partidos, he perdido más, he llorado, gritado, festejado y sufrido por la pelota, si esa que "no se mancha"

Por lo tanto, me interesa saber que piensa la gente sobre este tema. Y en ese terreno hay de todo, los que lo aborrecen, los que lo ningunean, los que lo desacreditan, los que siempre ven lo negativo y por supuesto, los que hacen las locuras más extraordinarias por seguir a su equipo.

Lo cierto es que hoy en día se cuestiona la calidad del fútbol que vemos; la crítica se centra en el comercio en el que se convirtió, y cómo eso se devoró el resto. Lo escuché a Victor Hugo decir que la FIFA vende fútbol como si fuera petróleo.

En lo personal, estoy seguro que el Fútbol es un DEPORTE PROFESIONAL.

"Deporte" significa que tiene reglas de juego, caracterísitcas propias, que existe una estrategia de juego, una táctica, que se persigue un resultado, para lo cual se pone mucha energía, dedicación y esfuerzo personal y, en muchos casos, colectivo.

"Profesional" refiere a que está alcanzado por las reglas de mercado, es decir responde a la lógica de la oferta y la demanda, del marketing, de la especulación, de las finanzas y sobre todo del SHOWBUSSINES.

Datos que he leído sobre este tema son contundentes: la FIFA tiene más estados afiliados que a ONU (Creo que la ONU debería replantearse que está pasando con su representatividad); en 1986 cada jugador argentino cobró por alzarse con la copa 33 mil dólares, 26 años después podrían llevarse 630 mil dólares por el mismo logro; 30 mil millones de personas seguirán el mundial por algún medio digital, radial o escrito; en 1970 la FIFA pagó al Brasil campeón del mundo 600 mil dólares como premio. La selección que alce la copa enel 2010 recibirá por parte de la FIFA la módica suma de 31 millones de dólares.

SIN LUGAR A DUDAS EL FUTBOL ES UN MUY BUEN NEGOCIO, pero la pregunta que me parece que hay que hacerse es: el negocio invalida la esencia deportiva del fútbol? y además, los que lo practican profesionalmnte, de manera amateur, por diversión, los que sólo lo miran, lo hacen porque son tan lineales que compraron el paquete comercial que incluye la jabulani, la úlima remera y la vuvuzela?

Sería demasiado sobervio poder dar una respuesta universal a esa pregunta, con lo cual me limitaré a dar mi opinión personal, la cual dista mucho de las afirmaciones de Borges sobre como el fútbol estupidiza a la humanidad o las irónicas preguntas femeninas que dicen "que es lo que los atrae, si son 22 tipos corriendo detrás de una pelota".

Sí, se corre detrás de la pelota, se transpira, hay golpes, puteadas, choris que se venden en las tribunas, papeles que caen al campo, gente sobre paravalanchas moviendo los brazos, canciones de todo tipo, vulgares o creativas, atuendos particulares, barras bravas y, sobre todo, una PELOTA en el centro de la escena.

Todas estas cosas son lo que hacen del fútbol el deporte más HERMOSO del mundo.

El campo de fútbol, más conocido como CANCHA, es el escenario donde se producen las más variadas emociones, no conozco espectáculo donde una persona pase por la expectativa, la ansiedad, la euforia, la tristeza que roza la amargura (incluso se conocen casos de depresión), emoción, enojo, fastidio, bronca y hasta odio.

Porque lo que muchos saben y los detractores ignoran, es que el capitalismo que todo lo mercantiliza, no ha podido ponerle precio a la emoción, esas sensanciones que nacen en la boca del estómago y se entienden por cada una de las extremidades, haciéndose fuerte en el corazón, para ocuparlo todo, hasta controlar al cerebro.

Sólo desde ese imaginario, es posible entender porque cuando la Selección juega se para la actividad, el tiempo se suspende y la vida se resuelve en 90 minutos.En ese momento no hay detractores, todos estamos conectados, no hay clases sociales, no existen las jerarquias, no hay diferencias, todos somos LA SELECCION. Cuántos procesos de la vida pueden generar eso? pocos, ninguno.

Quiénes gritaron el gol de Palermo contra Grecia, los hinchas de boca? los de estudiantes? no, no. TODOS, los profesionales, los obreros, los de River y los de independiente, las mujeres y los hombres, los grandes y los nenes. Por qué? por a emoción que representa un gol, porque garantiz un triunfo y porque lo hace una persona que despierta admiración y cariño, un luchador, un optimista del gol, porque significaba para él un reconocimiento que todos esperábamos y deseábamos con el corazón que lo tuviera.

El fútbol lo puede todo, más allá del negocio que representa el mercado nunca podrá ponerle precio al grito del Gol que sale de una garganta o a la lágrima piantada por una derrota.

Por todo esto la pelota tiene forma de planeta, perdón, quise decir, el planeta tiene forma de pelota.

miércoles, 2 de junio de 2010

Vicente Nario

Vicente Nario es un hombre taciturno. De esos a los que las palabras hay que sacarselas a empellones, siempre precedidas por largos silencios. No tuvo la suerte de asistir al colegio. Su educación estuvo a cargo de sus padres y del entorno natural. Vive en medio del campo, en donde la comunicación es todo un arte. Se dedica al cultivo y una incipiente ganadería. En términos urbanos, podríamos decir que tiene un granja, puesto que además de una vaca, unas gallinas, dos pavos y una decena de patos, que habitan la acequia, también ha empezado a criar una chiva y una oveja.
Pero Vicente es mucho más modesto, habla de su terruño como un lugar de tránsito, y jamás diría "mis animales". No cree en la propiedad privada. Siente que todos somos seres libres y por eso no tiene cercos ni alambrados. Siente que los animales deciden quedarse por elección propia y no porque sea una orden imperativa de él.

Viudo hace ya más de 15 años, el destino así lo quizo y nunca se lo cuestionó. En general no es de los que cuestiona los designios de la vida, sino más bien es de los que acepta. DE NINGUNA manera eso debe ser interpretado como falta de carácter. Nada que ver. Si no pregúntenle a los Prieto, que alguna vez lo amenazaron con quitarle (Expropiarle es el término usado por esos atorrantes en aquella oportunidad) su tierra. Le vinieron con un cuento tirado de los pelos, hablaban de progreso y la necesidad de acortar distancias, de una carretera doblemano que uniría San Luis con San Juan.

Pobre de ellos. Salieron corridos por los azotes de Don Vicente. No mediaron muchas palabras entre ellos, las suficientes para entender que no venian de buena fé.

Tiene un hijo, que ahora tiene 17 y con mucho esfuerzo logró enviarlo a San Juan, a la casa de un cuñado para que pueda estudiar. Es difícil verlo esporádicamente, pero entiende que debe darle las opotunidades que él no tuvo.

Hay pocas cosas que irriten a Don Nario. Una de ellas es suponer que deba dejar la tierra que habita. Tierra en donde vivieron sus padres y abuelos. No es una cuestión de PROPIEDAD, es una cuestión de aquerenciamiento. Es lo úncio que conoce, es para lo que vive. Su día arranca con el amanecer y termina con al puesta del sol. Y las horas que distan a un momento del otro, solo se caracterizan por el trabajo y la meditación.

Uno podría pensar, ¿que hace todo el día en ese paraje?; tratando de ser benevolente con el entorno. Mucho. La rutina está presente como en cada persona, alimentar a los animales, higiene personal, provisión de alimentos propios, reparación de la vivienda, etc. Pero la innovación también tiene su espacio.

Ha diseñado una sistema de canales que traen agua desde las montañas hasta el paraje. Eso le permite darle agua a los animales y a él mismo. Ha diseñado un sistema de diques a escala, que facilitan el riego de las plantaciones. A generado en la choza dos ingresos (los arquitectos de las urbes lo denomirarían doble circulación)y dos salidas con el objetivo de aprovechar las corrientes de aire en verano y limitar el impacto del frío en invierno.

La meditación ocupa una parte importante del día, mientras prende una fogata, de usos múltiples, y pone una pava al fuego para calentar agua con destino a mates suele reencontrarse con sus pensamientos.

Los mismos son diversos pero siempre profundos. El sentido de la vida, la muerte, las emociones, la felicidad, son algunos de los temas que su mente repasa con frecuencia.

Sin embargo, desde hace un tiempo y producto de algunos comentarios que ha escuchado y le han acercado las veces que ha bajado al pueblo en busca de provisiones, reflexiona sobre la identidad.

Sorprendido por las novedades, fue él mismo quien escuchó en la radio su nombre. En la única transmisión radial que recibe el pueblo llegó a escuchar la siguiente frase "...la importancia del ser argentino al cumplirse 200 años del Bicentenario.."

Casi shockeado por lo que había escuchado, resistió de manera estoica las cargadas de sus congéneres que se reían de los 200 años de don Vicente. No entendía como su nombre podía estar siendo difundido por la radio y, sobre todo, como habían cometido grosero error, pudiendo suponer que tenía 200 años.

Para ser sinceros, no tenía muy en claro su propia edad. Por lo que los padres le dijeron su natacilio ocurrió el mismo día en que la tierra tembló como nunca, por lo que pudo saber eso fue en 1944, por lo tanto debería tener unos 66 años, pero de ninguna manera 200. No conocía a nadie que haya vivido tantos años. "Festejar los 200 años de Vicente Nario"...a quien se le ocurriría semejante cosa.

Pero estas confusiones anecdóticas, dejaron otro tema dando vuelta y que se relacionaba con el "ser argentino". Luego de mucho pensar, mate de por medio, entendía que esa frase actuaba como modelo, como un patrón, similar aquel que él hacía cuando tenía que armar postes para los diques y, entonces, hacía uno que actuaba de modelo para el resto.

Lo que no lograba comprender, era como el "Ser argentino" era relacionado con Vicente Nario.

Jamás su bhubiera considerado modelo. No existian motivos para serlo. Era una persona que vivía sin lujos, pero tampoco sin carencias. Trabajaba todo el día para procurarse sus alimentos y preveer contingencias que pudieran afectarlo. Amaba la tierra que habitaba y estaba dispuesto a defenderla, aun poniendo a riesgo su propia integridad física. Se esforzó durante años, negociando precios en el pubelo, vendiendo algunas pertenencias, realizando trabajos para terceros, con el único fin de garantizarle a su hijo el acceso a oportunidades que le permitieran un desarrollo que en su terruño no tendría. Su palabra siempre fue un documento, nunca firmó contratos, todos lo sabían y vastaba con que dijera me comprometo a...para que un acuerdo se cerrara.
Incondicional con sus afectos, recorrió 11 km con su mujer en brazos antes que falleciera en la sala del pueblo más cercano. Nunca pudo explicarle a su hijo de 2 años que la madre no estaría más y que a partir de ese momento serían sólo ellos para todo.

Quizás Vicente Nario nunca sepa, que su vida, sus esfuerzos, sus logros y pérdidas son mucho más que eso. Probablemente Don Nario muera desconociendo que exite un festejo del Bicentenario, gracias a miles de historias como las de él.

Lamentablemente nadie le dirá a Vicente que "el ser argentino" tiene los mismos valores sobre los que él basó su vida: esfuerzo, trabajo, honestidad, innovación, resiganción, visión de futuro, amor por la tierra y solidaridad.

De lo que si estoy seguro es que si lo carteles que decoraron la 9 de julio la semana de mayo, hubieran sido escritos como "El festejo por Vicente Nario", me hubiera sentido igual de orgulloso e identificado.